LOS COEFICIENTES ENERGETICOS EN EL AIRE ACONDICIONADO

La Unión Europea obliga a los fabricantes de productos eléctricos a ecodiseñar sus electrodomésticos en base a hacerlos mas eficientes, ahorrar emisiones y por tanto que tengan un menor consumo. Para ello se han establecido diferentes clases energéticas que van desde la D a la A+++. Aquí se tienen en cuenta varios factores. La eficiencia en refrigeración (SEER), en calefacción (SCOP) y se consideran tres zonas climáticas dentro de Europa, la fría, la media y la calida. A España se la considera cálida, con algunas excepciones, por lo que la eficiencia de las máquinas que vienen aquí se basa en valores calidos.

Además interviene en el etiquetado el nivel de potencia sonora y la presión sonora, que son dos factores diferentes que pueden dar a engaño a la hora de considerar un acondicionador más o menos silencioso. Por ello el etiquetado no solo se basa en el consumo sino también en el ruido percibido. Por poner un ejemplo, un acondicionador puede ser el más ahorrador del mercado pero si hace mucho ruido no se etiquetará como eficiente.

En Aire Acondicionado hemos analizado la metodología aplicada para emitir los coeficientes energéticos, y después hemos comprobado en modelos instalados el consumo, el ruido y el rendimiento final. Sin ánimo de cuestionar los métodos, la ciudad elegida para las pruebas u otras cuestiones, no tiene nada que ver lo expuesto en las características técnicas de los catálogos con la realidad en la mayor parte de las ocasiones.

Nos hemos encontrado acondicionadores que deberían ser muy silenciosos y no lo son, máquinas que presumen de coeficientes que no cumplen y acondicionadores similares con un rendimiento muy parejo y que la potencia nominal señalada por los fabricantes es muy diferente entre ellos. Incluso en modelos idénticos en la misma marca pero con diferente presión de soplado es mas eficiente la más ruidosa, cosa que se nos antoja inexplicable.

También hay que señalar que los acondicionadores actuales no tienen un consumo fijo ya que se aceleran y desaceleran en funcione de las prestaciones requeridas por el usuario, por lo que la misma máquina instalada en diferente lugar y con otros requerimientos puede tener un consumo muy diferente. La variabilidad en el consumo y en el rendimiento hace que realmente sea muy difícil decir lo que consume un acondicionador, y tanto la potencia como el consumo nominal son factores muy subjetivos.

Por todo ello y sin extendernos en cientos de ejemplos gráficos comprobados que podríamos describir aquí, es bastante aconsejable para el usuario final que pregunte sobre cuestiones como ruido, eficiencia y calidad a una empresa o a un técnico de su confianza. Lo aquí expuesto te lo confirman en petit comité las marcas e incluso te hablan de modelos concretos de la competencia en los que ellos saben que lo expuesto en catalogo no se corresponde con la realidad.