¿Por qué huelen mal algunos acondicionadores?

Los acondicionadores y los subsistemas que le asisten no generan ningún tipo de olor por construcción. Están realizados en materiales inertes como el cobre, el aluminio o el plástico. El gas refrigerante y el aceite que llevan en su interior tampoco son los responsables de los olores.
El causante del problema suele ser el agua. Todos los acondicionadores condensan el agua del aire tratado, que en determinadas situaciones se corrompe y da lugar a diferentes tipos de bacteriología, aspergillus o legionella.
Además, hay que sumar la materia orgánica que hay en el ambiente y que pasa de 8 a 10 veces por hora por el acondicionador (en una vivienda el 50% del polvo es piel humana). Si a esto añadimos animales, productos químicos o conexiones a bajantes de desagüe mal ejecutadas nos encontramos con un amplio abanico de condicionantes para que aparezcan los malos olores.

¿Qué hacer?
  • Mantener los filtros y el acondicionador lo mas limpios posible.
  • Contratar mantenimiento periódico para una desinfección profesional.
  • Evitar largas distancias en los desagües, sobre todo en tramadas horizontales.
  • Algunos acondicionadores tienen su propio sistema de autolimpieza que ayuda a los consejos arriba mencionados.